domingo, 30 de junio de 2013

La verdad está ahí fuera. Pim, pon, fuera. (La Fuerza centrífuga y centrípeta)

"Dicen que encendí más de una luz, que os engañé, pero no sabes como soy..."
"Soy un fotónico impulsado por fusión con capacidad de enlace verbal y visual conectado a todas las bases de datos del planeta" 

Escribo ahora porque estoy dormida, aturdida y zombi y sé qué, este "ahora mismo" es la única manera por la cual me puedo atrever a escribir, sin presión y sin censurarme todo tanto . Así que, desde luego, esto es todo menos literario. Será espontáneo y sin proceso de borrado, ampliación, reducción. (aunque lo penúltimo no puedo asegurarlo)

Y lo publico aquí sin ánimo de darme autobombo alguno (además, creo que ya hay muchas para eso) . Es más, es como un proyectil que espero que no alcance a nadie. Pero un proyectil que necesito lanzar, que no puedo guardar en un cajón. Ni quiero. Así que, quien lea esto, será simplemente porque, o lo ha encontrado por casualidad o se ha metido expresamente porque necesita razones para quererme u odiarme más. 

Pero no quiero pensar más en el posible receptor.

Porque, si estoy escribiendo esto, es sólo para mí, pero no puede estar en un cajón. Puede sonar incongruente, pero no lo es. Ya está. Es "sólo" para enfrentarme a mi misma. Para no tener miedo.

Para liberarme, aunque sea un poco.

***

Supongo que se veía venir que no iba a continuar este blog. En serio, me podía la presión. Qué presión, joder, si no estoy escribiendo una columna para el New Yorker.

Yo hablo de otra presión.

Durante mucho tiempo me dolió tener un problema: sentir que había perdido mi identidad. Ahora, no es que ya no me duela, es que, sencillamente, me he resignado a no encontrarla. Ahora soy otra yo, y los engranajes que desde fuera construyeron esa otra yo, rebotan en mis engranajes y se aúnan en una especie de esquizofrenia consentida. En un juego donde cada participante acepta su rol. Cosa que no he entendido hasta hoy.

Estos días he estado observando mi alrededor. Observándome. Y me he dado cuenta, hoy, de que la principal diferencia entre el "antes" y el "ahora" (conceptos de los que había olvidado reflexionar) es una: mi nuevo mundo se sustenta en base a la mentira.

Yo soy una mentira. La gente que me rodea es una mentira. Y las relaciones se solidifican en la mentira. Cuantas más mentiras hay, mayor es el grado de asentamiento de esta ¿realidad?. Las emociones son mentira y la comunicación funciona en base a mentiras. Y así se construye un mundo mentiroso en el que todo el que vive en él aparenta ser feliz en su "verdad".

Y, cuando yo era yo (la otra yo), lo que me rodeaba era una verdad. No una Verdad Suprema y Absoluta, pero sí, mi Verdad, nuestra Verdad.

Pura.

Y así giraban los engranajes, y rebotaban en mí. Pero algún día todo viró el modus operandi general y comenzó esto. Esta mentira.

La verdad, según dicen, está ahí fuera. Quizá, por eso, no pueda romper con ese círculo vicioso, muy vicioso. Porque el concepto "fuera" es algo a lo que yo dejé de tener la opción de acceder. Y este combo de pastillas lo verifican: pastillas para la gente que no tiene un "fuera". Porque antes, "dentro" no había miedo, y el "fuera" no lo provocaba, o, si lo provocaba, "dentro" había suficiente fuerza como para apisonarla. Fuerza centrífuga y centrípeta.

Pero ésta es mi pequeña verdad. Y no sé si será una anécdota y nada más. Pero, necesito, al menos, que no esté encerrada en un cajón. Que vuele, tímidamente, "centrífugamente", hacia el "fuera". Pim, pon fuera.

Donde espero que se reúna con el resto de verdades, estén donde estén.

***

1-. Todo podría comenzar con que alguien tuviera el valor de decirme una verdad: si has muerto. Como la otra persona que me enseñó a buscar la verdad, a exigirme buscar solo mi verdad. Pero no sé si ésta es una verdad que quiera saber...

2-. Lfuerza centrífuga es una fuerza ficticia que aparece cuando se describe el movimiento de un cuerpo en un sistema de referencia en rotación, o equivalentemente la fuerza aparente que percibe un observador no inercial que se encuentra en un sistema de referencia giratorio.
El calificativo de "centrífuga" significa que "huye del centro". En efecto, un observador no inercial situado sobre una plataforma giratoria siente que existe una «fuerza» que actúa sobre él, que le impide permanecer en reposo sobre la plataforma a menos que él mismo realice otra fuerza dirigida hacia el eje de rotación. Así, aparentemente, la fuerza centrífuga tiende a alejar los objetos del eje de rotación. El término también se utiliza para describir ciertos términos en la fuerza generalizada que dependen de la elección de las coordenadas generalizadas.
Se llama fuerza centrípeta a la fuerza, o al componente de la fuerza que actúa sobre un objeto en movimiento sobre una trayectoria curvilínea, y que está dirigida hacia el centro de curvatura de la trayectoria. El término «centrípeta» proviene de las palabras latinas centrum, «centro» y petere, «dirigirse hacia»La fuerza centrípeta siempre actúa en forma perpendicular a la dirección del movimiento del cuerpo sobre el cual se aplica.

Fuerza centrípeta es toda fuerza o componente de fuerza dirigida hacia el centro de curvatura la trayectoria de una partícula. Así, en el caso del movimiento circular uniforme, la fuerza centrípeta está dirigida hacia el centro de la trayectoria circular y es necesaria para producir el cambio de dirección de la velocidad de la partícula. Si sobre la partícula no actuase ninguna fuerza, se movería en línea recta con velocidad constante.

Fuerza centrípeta contra fuerza centrífuga.

La fuerza centrífuga no es una fuerza en el sentido usual de la palabra, sino que es una fuerza ficticia que aparece en los sistemas referenciales no-inerciales. Es decir, la fuerza aparente que un observador no inercial parece percibir como resultado de la no inercialidad de su sistema de referencia.
Así, por ejemplo, si un cuerpo está girando alrededor de un centro de fuerzas fijo, la única fuerza real que actúa sobre el cuerpo es la fuerza de atracción hacia el centro de la trayectoria (fuerza centrípeta) necesaria, desde el punto de vista de un observador estacionario (inercial, [X,Y,Z]) para que el cuerpo pueda describir una trayectoria curvilínea. Dicha fuerza real\mathbf F_\text{cp}\,, (la tensión de la cuerda) proporciona la aceleración centrípeta característica de todo movimiento curvilíneo.

Sin embargo, un observador situado en un referencial en el cual el cuerpo esté en reposo (referencial en rotación [x,y,z] y, por tanto, no inercial) observará que el cuerpo no presenta aceleración alguna en la dirección de la fuerza aplicada \mathbf F_\text{cp}\, (que podrá medir intercalando un dinamómetro en la cuerda de la Figura). Para reconciliar este resultado con el requerimiento de que la fuerza neta que actúa sobre el cuerpo sea nula, el observador imagina la existencia de una fuerza igual y de sentido opuesto a la fuerza centrípeta; esto es, postula la existencia de una fuerza centrífuga, \mathbf F_\text{cf}\, que no tiene existencia real y que sólo resulta útil al observador no-inercial para poder escribir la segunda ley de Newton en la forma usual.

La inercia asociada a la masa del pasajero se opone a cualquier cambio de dirección de movimiento de éste, impeliéndole a continuar su inicial trayectoria rectilínea. Puesto que el automóvil vira hacia la izquierda, el pasajero se siente desplazado hacia la puerta situada a su derecha. Una vez que el pasajero establece contacto con la puerta, ésta ejercerá sobre el pasajero la fuerza centrípeta necesaria para que, al igual que el automóvil, pueda virar hacia la izquierda. El rozamiento entre el asiento y los pantalones del pasajero también contribuye a contrarrestar el efecto centrífugo y, si el viraje se produce a baja velocidad, puede ser suficiente para impedir que el pasajero se deslice sobre el asiento y proporcionar la fuerza centrípeta necesaria para el viraje.


Confusión sobre el término.

El carácter ficticio de la fuerza centrífuga puede dar lugar a cierta confusión en su interpretación, sobre todo cuando se la confunde con la reacción a la fuerza centrípeta en virtud del Principio de acción-reacción,
 olvidando que esa reacción no actúa sobre el cuerpo en movimiento sino que es ejercida por él
(sobre la cuerda, en el ejemplo descrito en la figura).

Actualmente se tiende a restar importancia a la fuerza centrífuga cuando se enseña el movimiento circular; en su lugar se realza la importancia de la fuerza centrípeta, dado que es la fuerza real y responsable de mantener el movimiento circular y de proporcionar la aceleración centrípeta.

Sin embargo, cuando se describe el movimiento desde un sistema de referencia en rotación, tal como la trayectoria de un proyectil de largo alcance respecto de la superficie terrestre, resultará inevitable referirse a la fuerza centrífuga y a otras fuerzas ficticias. 

*Adaptado cargándolo con otro sentido de la Wikipedia. Una vez más la ciencia al servicio de la metáfora (y viceversa)



Y ahora, pongamos banda sonora a todo esto...