sábado, 21 de diciembre de 2013

12. Nubes de papel - DePedro, La Traviata y las elipsis.



Pensamiento 1: En la Traviata, ahora no recuerdo en qué representación, se usa un recurso muy común: de un acto a otro hay una elipsis y, cuando empieza el siguiente, el espectador tiene que sobreentender las cosas que han pasado entre medias. 

Bueno, pues aquí lo mismo, han pasado cosas, pero no sé si voy a hablar de ellas porque ya han pasado, porque ya veníamos anunciando que iban a pasar y pasaron, más o menos tal cual, y porque ya lo he escrito todo, en ausencia de internet, únicamente en mi libreta. 

Ahora tengo temporalmente internet. Y, la verdad, me pasa una cosa: una vez que arranco, arranco, pero si luego paro, pues también paro. Y ahora me cuesta la misma vida arrancar. No escribir, eso lo hago todos los días durante varias horas, sino pensar qué decir, qué escribir del todo, y me aturullo y pienso que a quién carajo le importa lo que yo piense o si algo es lícito de decirse o no y.. al final, decido no poner nada por mi cansinismo mental.

Que es mucho. 

Se supone que este blog es como una prolongación de mis libretas y que está así medio escondido y que no lo lee ni el Tato. (bueno vale, se lee, pero no tanto como otros) Y aquí debo no tener presión y, hablar sencillamente de aquellas cosas que pongo en mi libreta. O sea, no presión, no error, no losers, no "voy a hacer una jodida obra maestra", puedo escribir mal adrede, insultar a tu madre, poner mis números de cuenta y aún así no preocuparme por esos temas porque nadie se iba a enterar (salvo Obama). Sólo soy yo con mis confesiones que, al fin y al cabo, insisto, a (casi) nadie le importan.

Pero aún así me quedo como estoy ahora: difusa y mirando a un punto fijo de la pantalla como si fuese un huevo cósmico a punto de estallar. Y ya llevo un día y medio con internet y estoy haciendo-cualquier-otra-cosa, poniéndome-cualquier-otra-excusa para no tener que dar al botón de "nueva entrada".

Pero supongo que todo es arrancar. Y lo peligroso es parar. Así que esto que estoy escribiendo es un poco para convencerme a mí misma. 


Pensamiento 2: Esta canción de DePedro es una de esas que tienes desde hace mil y, un día cualquiera, te encanta y no parás de escucharla. 

Bueno pues hoy es ese día cualquiera.
Y también el día para reflexionar sobre las elipsis.
Y arrancar.

Pensamiento 3: Ay, pues en el fondo me da pena tener este blog tan escondido y que no lo lea ni el Tato.