domingo, 22 de diciembre de 2013

13. Ceci n'est pas una libreta. Mamut


ya decidí ser un héroe para ti

Pensamiento 1: La verdad es que me resulta algo extraño escribir en el ordenador. Me había acostumbrado a solo usar la libreta y ahora siento, por un lado, el alivio de no tener que pararme luego a descifrar mi letra y, por otro, como si estuviese montada desnuda en el metro. Algo así.

Pensamiento 2: Me pasa una cosa, vamos a dejarla en curiosa. Hay sucesos importantes de los que no me acuerdo de nada. En la última colaboración para Ramalazo (que saldrá en enero y que yo, a no ser que haya hecho caso a una suerte heroica de propósitos de Año Nuevo, pasaré por alto y no publicaré en ningún sitio), hablo justo de esto. 

Pensamiento 3: [Esto es un inciso. En cuanto a los propósitos de Año Nuevo me había propuesto no proponerme ninguno, pero luego al final alguno cae (y se evapora a final de mes más o menos). Y pensé que sería bueno, no proponerme escribir todos los días, (porque eso ya lo hago y a mansalva, y es hasta cansino), pero sí escribir en el blog todos los días, pero, teniendo en cuenta que no tengo internet, pues es mierda puta.]

Pensamiento 4: Estoy muy verborreica, mucho porque aún no me he adaptado a que esto no es mi libreta

Y, en general feliz pero no acabando de adaptarme a nada.

Y espero pronto poder hablar de algo con sentido, de lo que quiero hablar, y no tener que darle tantas vueltas. Ahora solo me contento con escribir unas líneas para el blog ahora que tengo internet.

Y acaba de entrar en escena mi sobrina, así que la explicación de eso quedará para mañana.

(pero juro, juro solemnemente que ocurrirá)

Pensamiento 5. Alguien muy importante me dedicó algo muy importante y, al final, yo no fui. Me gustaría poder explicarte por qué ha sido. Y espero poder hacerlo algún día.

Pensamiento 6: Prefiero estar a años luz que escapar y decir "ya no hay nada más" si tengo que es mi lugar sobrevivir aquí, sobrevolar e insistir y continuar en vez de dejarlo así y debo vigilar, los ojos se han cerrado y, ¿cómo son las horas por llegar? 
¿cuáles son las marcas a seguir? 
¿cómo es mi cara al temblar? 

¿cómo son las noches sin ti?

Así, sin más. Lejos hasta de mí, pienso yo...