lunes, 23 de diciembre de 2013

14. Sos más complicada que armar un mueble de Ikea vs. tenés más tonterías que un mueble-bar. (¿mejor no recordar?)


Pensamiento 1. Vale, yo empecé hablando de elipsis en la Traviata, y ayer me lié y acabé hablando de propósitos. Pero lo que yo quería decir es que hay sucesos importantes de los que no me acuerdo de nada. 

Por ejemplo, aquello que aconteció con la chica a la que llamaremos anónimamente "Tenés más tonterías que un mueble-bar".

Pensamiento 2. Tengo una memoria más o menos excelente, ese no es el problema a la hora de recordar (bueno, si hablamos de "estudiar de memoria" soy nefasta, pero en lo demás sí soy buena) Por eso, los sucesos importantes los recuerdo casi como en foto, y con todo lujo de detalles, olores, músicas, conversaciones, etc.

Pensamiento 3. Pero resulta que hay cosas que, aparentemente de forma inexplicable, no recuerdo bien, y me frustro cuando intento acceder a ellas y no aparece nada, así que dejo de intentar acceder hasta que ya desarrollo un mecanismo de VIP Access Only, al que yo no estoy invitada. 

Vale, esto creo que ya ha quedado claro.

Pensamiento 4. Pero, de repente, de la nada más absoluta, de un país pequeño, menor, anecdótico diría yo, aparece otra persona que lo ha vivido también, aquello que vos no recordás. 

Pero ella sí.

Y además muy bien.

Y claro, tarde o temprano llega el momento en el que toca entrar en detalles y te empieza a hablar de algo que a ti no te suena ni papa. Pero sigue con los detalles y...pum! La cagamos.

La concha de la lora.

El quilombo.

La p*ta que me parió.

Y... entonces aparece en tu cabeza un señor vestido de Armani y con zapatos de lagarto (que no de lagarterana). Y te da un golpecito en el hombro y te dice: Pase usted. Y separa la cinta roja de tu mente para que puedas pasar, con acceso ilimitado. 

Ya estás en el VIP Access Only. Y te llamas "sos más complicada que armar un mueble de Ikea". Y a tu lado, de tu mano, va "tenés más tonterías que un mueble-bar".

Ay, pero qué bonito.

Y entrás.

Y aparece Todo-de-Golpe ¡Zasca! Y Todo-de-Golpe viene corriendo hacia ti, como si tú fueses un miembro de One Direction. Y empiezas a recordar por qué lo habías borrado todo, pero, cuando estás intentando asimilar eso se te caen todos los demás recuerdos encima, como cuando se te rompe un estante del armario buscando algo. Y claro, es complicado que tengas alguien al lado al que puedas decirle "ay, corre, ¡ayúdame a sujetar mis recuerdos!" 

Pero más complicado es tenerla.

Y entonces, bueno, entonces te cuesta un poco digerir tu propio pasado y digerir en general cómo eres tan tontalculo y empiezas a masticar todo mientras otra persona te pasa la sal y tú le partes a Todo-de-Golpe el filete poco hecho.

Pensamiento 5. Pues eso me ha ocurrido últimamente. Iban apareciendo recuerdos, buenos y malos, gracias a que otra persona también los había vivido, y yo no me acordaba de nada e iban saliendo, surcando mi mente en góndola o barca a motor y, algunos, por más que me fuesen descritos pormenorizadamente, yo sólo podía alegrarme o entristecerme por haberlos vivido, pero no sentirlos como míos, no sentir que me habían pasado a mí. Hasta que de repente sí.

Vaya que sí.

Pensamiento 6. Ahora estoy en el Post-Todo-de-Golpe. Sigo sin recordar muchas cosas, pero me conformo con poder ordenar otra vez en su estante todo eso que se ha derrumbado sobre mí (y sobre ella). Al menos ahora las recuerdo (casi todas) y sé por qué las he borrado. Y es un proceso que, en general, está bien, porque me hace conectarte un poco más conmigo misma. O sea que en realidad estoy contenta. Sólo que un poco volada. 

Pensamiento 7. Si este blog fuese un poco menos íntimo y más público, o si yo no fuese tan caguica, lo mismo alguien que le haya pasado lo mismo leería por casualidad esto y me podría decir algo. Me debato entre si hacerlo más público o no, pero es que...es muy íntimo, es como las Teena Lady o el Chilly Gel.

Ay, no sé.

Pensamiento 8. Situación actual: Ahora voy accediendo hacia dentro y cada vez más hacia dentro y...me da miedo hacia dónde voy a llegar, dónde voy a acabar, pero por otro lado me puede demasiado la curiosidad. Estoy ordenando mi mueble de Ikea.

Pensamiento 9. Suerte que tengo las libretas. Las libretas son como una guía de todo lo que me ha pasado dentro y fuera en determinado punto de mi existencia. Si voy a ellas, me acuerdo de casi todo (bueno, si consigo entender la letra, claro), que viene a mí, como flashazos. Zas. Zas.

Y a ellas estoy decidiendo si ir ahora o no.

O sea, no sé si a alguien le importa una merda esto de lo que hablo. Pero vale, es lo que ahora es importante o, al menos, una de las cosas en las que más pienso.

Pensamiento 10. Os preguntaréis qué fue de "tenés más tonterías que un mueble-bar". Creo que a ambas nos cayeron las estanterías de la otra encima. Creo que tuvimos un martillo cada una y nos juramos usarlo. Pero también creo que todo eso era una puta mentira, aunque quisimos creer no que fue así. La prueba es que me fue pasando las cosas de los estantes y me ayudó a colocarlas. La prueba es que juró solemnemente cosas sobre mi tumba que siempre fueron verdad. La prueba es que siempre es y será VIP Access Only. La prueba es que no me importa que lo sea.

Pensamiento 11. Si alguna vez consigo publicar esto es que he superado un poco...esa cosa de la que ahora no voy a hablar. Y no tiene nada que ver con que se tenga que enterar todo el mundo de mis volaeras, es por dejar de tener miedo a...

¡Pero qué tarde es ya!

Pensamiento 12. Ella me cantaba esta canción...





antes de gritarme ésta...



Trepa por mi cuerpo y dame de comer,
dime que estoy muerto, que no nos pueden ver.
Haz un ruido en mi alma, déjate vencer,
ahora hay nieve en tus manos
y en tu voz ya no hay dolor.

Y, aunque estés muy equivocada
y aunque tú ya no estés,
en mi cuerpo hay mil espejos donde yo ...
por donde yo te puedo ver ...
por donde yo te puedo ver ...

Cuando nadie era nada,
cuando el ruido era vital,
cuando un beso era un juego,
cuando el juego era matar,
cuando era muy sencillo
y podías distinguir,
cuando en tu cuerpo había nidos
que yo podía destruir,
cuando intuías algo sucio
imposible de explicar,
cuando tus ojos preguntaban estamos ...
donde queríamos estar estamos ...
donde queríamos estar estamos ...
donde queríamos estar estamos ...

(Antes de no entender ni recordar nada.)