viernes, 27 de diciembre de 2013

18. Ahora quisiera explicar que yo no te mentí: Fingí. (Los Piratas. Astrud. Ellos. Parade.)


Pensamiento 1. Están todos. Estoy aquí, con ellos.

Hay cosas que no puedo sentir pero hago como que las siento.

Y me siento bien imaginando cómo sería sentirlo.

Es agradable. Me río de sus chistes, 

pero no los entiendo. 

(Me río como la que más)

Nos abrazamos. Opino y hablo desmesuradamente.

Luego me quedo en silencio, me aparto. Estoy aquí, 

pero no. 

(Nunca lo he estado.)

Dentro y fuera. Centro y periferia.

Lucho porque me importen ciertas cosas.

Pero no puedo.

Pero hago como que sé hacerlo y, en ese intento, ya soy feliz.

Yo tengo cosas que decirles pero no sé en qué idioma.

Nunca podré decírselas. 

Pero están todos, estoy aquí, 

con ellos.

Y esto es lo más cercano al sentimiento de pertenencia por parentesco, a echar raíces, a sentirte parte de algo 

que puedo sentir en la vida normal.

Mi casa está en otro lugar, en el espacio,

dentro del agua o viendo las olas chocar contra las rocas,

en las canciones, en determinado tipo de conversaciones que los incluyen,

(en las que hablo de ellos, de lo maravillosos que son ellos)

en una moto, en observar cómo una moto siempre está ahí.

En los mods, todo lo que me mueve está en los mods

Y en ella.

Y en él.

Y ya está. Ni una cosa más, ni una cosa menos.

Ahí es donde he echado raíces.

Puede sonar cruel, pero no lo es.

Ni siquiera es triste.

(o, al menos, claro, yo no soy capaz de sentir que es triste)

Nadie puede dudar de mi empatía. Pero está enfocada hacia ciertos puntos. En el resto soy como un niño salvaje que no sabe relacionarse pero ha aprendido a fingir que sí. 

Por eso, me golpeo contra todo y me equivoco y entro a comprar tabaco en joyerías. Porque casi nunca estoy en El Mundo Real®

Digo que ni una cosa más, ni una cosa menos, pero no por dármelas de nada. Es que no puedo, sin más. Y ya es lo bastante frustrante. Pero peor es no poder sentir nada.

¿no?

Están todos, estoy aquí con ellos. Estamos todos. 

Algunos de los lugares en los que siento esto los mantengo por mero formalismo, por sistema. O porque esas personas me merecen la pena.

Pero otros, no sé por qué debo seguir manteniéndolos.

Estoy esperando una razón suficientemente fuerte, pero nunca llega. Y no me gusta esperar, soy jodidamente impaciente.

Así que, esquizofrénica perdida, saldré de ahí, ¿viste? Y me reuniré con los otros. (La concha de la lora. La p*ta que me parió), con los que son mi cotidianidad. Y respiraré tranquila por no sentirme un bicho raro, por no tener que fingir y por sentirme, por un rato largo, parte de algo.

Que puede ser llamado hogar, familia, amistad, tierra, país.

Incluso con mayúsculas.

Hogar. Familia. Amistad. Tierra. País.

Pero en mi cabeza esas palabras suenan bastante estériles. Vacías.

Y quizá lo sean. 

Están todos. Estoy aquí con ellos.

Pero, cada vez, lo estoy menos.


Pensamiento 1.1.

No, esa no soy yo.

¿es posible detenerlo a tiempo?

Ahora quisiera explicar que yo no te mentí: fingí. 

(y, me diréis, mentir y fingir es lo mismo, pero resulta que no, que no lo es)

Pero primero, explícame tú: ¿disimular es peor que merodear?

Sea como fuere, resulta agotador y no quiero hacerlo más.


Pensamiento 1.2. Que sólo me importa lo que no me importa, y tú, (bueno pero pues) claro que me importas, y, por eso, no me importas.
Sabiendo lo que sabes que siempre le hago a la gente, ¿cómo pensabas que contigo iba a ser diferente?
Es normal que pienses que soy un monstruo porque no he llorado y estoy tan entera.


Haber estado allí, me da lo mismo. Esto es así. Me hablas de esto y me hablas de aquello y yo los echo de menos también. (entonces, y sólo entonces)


Pensamiento 1.3. Porque siempre despiertos quisimos soñar con ver las maravillas de una vida normal. Los dos sabemos todo lo que opina la gente, las cosas que decimos no parecen decentes. Mi mundo, tu mundo, los dos son igual. Si el resto de la tierra pasa y nos mira mal, los dos sabemos lo que pasa por nuestra mente, porque ahora sabemos que somos diferentes, ya. Sé que podremos irnos a otro lugar, huir del mapa o ver otra cuidad, conocer gente, salir, pasarlo bien, y no hará falta que movamos los pies. Cuando tu frente sea el único lugar en el que quepa, estoy ya dispuesto a entrar, y no habrá quejas, no habrá reclamación, se darán cuenta de que juntos, tú y yo, sabrán que ya no hay nada mejor. 


Pensamiento 1.4. Escucho lo que piensas. Eres como una radio. Emites pensamientos que rápido te capto. El mundo es una radio para mí. No veo la diferencia que va de lo que piensas a lo que hablas. No soy Dios, pero tengo un don que nunca usaré para hacer el mal ¿o sí? Oyendo tus palabras no consigo entenderte: tu longitud de onda me muestra intenciones diferentes que me escondes. 

Aquí iría una última canción. Radio, de Parade (del disco Consecuencias de un mal uso de la electricidad), pero no la encuentro por ningún lado y Spotify no es compatible con mi p*to sistema operativo...ni conmigo, en general)