sábado, 28 de diciembre de 2013

19. A salvo de las opciones de volvernos a cruzar. (Pandelirios+Kill the hippies+Los Planetas+Maga+quien-no-está-conforme-con-nuestra-idea+Brasero y tormenta)



Pensamiento 1. Ella y yo vs. él.

Esto suele ocurrir, pero no porque nos molestemos o algo. Es porque nos gusta, nos gusta pensar diferente y escuchar atentamente las ideas de quien no está conforme con nuestra idea. Quizá por mero sadomasoquismo.

Y normalmente quien-no-está-conforme-con-nuestra-idea suelo ser yo, que soy la única que no oigo música de ascensores.

Quizá por mero sadomasoquismo.

Pero una de cada 19, es él. Y mira, hoy tocaba.

Pensamiento 2. Jose vs. yo.

Miramos por la ventana. Me señala hacia el horizonte.

-Es que te tienes que reconciliar con "esto". (yo miro su dedo y espera a que lo mire para hacerme una señal de que observe un punto indeterminado en el infinito, al que se refiere) Te produce eso porque no estás reconciliada, no lo miras desde una perspectiva reconciliadora.

Él. Estudió psicología antes de volarse y los demás pues lo sufrimos así en modo random.

Ella niega con la cabeza y fuma.

-Es que eso ya lo hice, no tiene nada que aportarme este lugar.

- ¿no te sientes David contra Goliath? - me intenta convencer. (Un Epic Fail) 

-Es el aire, son las miradas, es la arrogancia de quien se cree que es lo más y en realidad está en el culo del mundo.

-A mí me daría algo. - dice ella.

- Pues a mí no me ha dado. - dice él.

- Porque es tu única opción. - digo yo.

Este lugar. Este lugar y yo somos dos desconocidos ya. Y siempre hablo bien de él, y guardo buenos recuerdos, bellos otoños, conste. Pero no es la playa, y tampoco la ciudad que conquistas paseando, perdida sin tiempo subiendo la cuesta del Albayzin.

Es que esta ciudad nunca me dejó ganar.

Y me dejó arrastrar en pandelirios,  flotando en líquido 
me hago el muerto en el sofá.
Recuerdo bien que ayer casi no me afectaba,
pero a partir de hoy 
no quiero saber nada 
de lo que sucedió, de lo que se apartaba
esa reconstrucción de lo que antes pasaba,
quiero salir de aquí, la quiero bien trazada, 
la quiero bien atada, con una letra clara.

Tengo preparado el equipaje para mi nuevo viaje, 
solamente decirte adiós.


Pensamiento 3. Y, ya que lo mencionas...



Kill the hippies!

Pensamiento 4. Ella y él + yo.


Yo - El brasero es peor que la agorafobia y el Crohn  juntos. Es que no conozco a nadie que no se haga babucha conforme se sienta. Estaba superactiva hasta que me he dejado llevar por su calor como Ulises por los cantos de sirena. Mira, creo que no voy a hacer más analogías porque tampoco sois tontos.


Ella- El brasero es un invento diabólico que además sólo existe en Linares. En todas las casas de Linares hay brasero. Y en ningún lugar más del mundo. ¿por qué?


Yo - Hombre, porque, imagínate, quitan el brasero de Linares y los de Linares se vuelven activos, rebeldes e inconformistas y... y todo acaba en una dominación mundial. En realidad es una estrategia política.


...


Él - Me estás demostrando que prefieres desperdiciar tu vida.

Ella - Eres un radical.
Él - Pues muy bien, pues te quiero, imbécil.
Ella - Y yo a ti, cabronazo. Con la mierda ya.

....


Pensamiento 5. Jose y yo
+ Islandia.


Esta ciudad nunca me dejó ganar. Ellos, en cambio, ellos sí, ellos siempre son la jugada ganadora. Paso demasiado tiempo sin ellos. Son lo máximo, el todo, los observo, discutiendo y abrazándose unos minutos después, porque se quieren , porque nos queremos, y nos conocemos lo suficiente como para poder mandarnos a la mierda constantemente y que luego sea mentira.




No quiero estar a salvo de las opciones de volvernos a cruzar. Todo lo que me hace feliz en esta vida acaba pasando, en algún momento, por ellos, dirigiéndose a un punto difuso que me señala él en el infinito. En un infinito donde está ella. Donde estoy yo en mi mejor versión y donde él es el totem.

Capaces de captar hasta el ápice más mínimo, el matiz más ridículo (especialmente el más ridículo) de lo que soy. Sin ningún esfuerzo. 


Son ellos y sus músicas de ascensores. Ellos y sus tormentas. Si existen siempre, así, tal y como son, gigantes, ya será una vida que merezca la pena vivir. Ahora entiendo que el lugar no importa: siempre será Islandia.


Los amo.






Porque Jose y yo sabemos lo que hay que hacer.


Y en tus dedos yo tocaba mis canciones...