sábado, 4 de enero de 2014

26. Amigos raros. Costumbres raras. Música rara. Libros raros. Palabras raras. Amor raro. (I)



Yo no necesito hablar para expresar una emoción. Me basta sólo con mirar...

NOCTURNO

De pie,
junto a la ventana,

mirando 
la noche
a la luz
de la luna,

te recortabas
como la costa
del único país
del que no me iría
nunca.


(Karmelo, as usual)


Pensamiento 1: 

Yo - No quiero eso nunca en mi vida. ¡Nunca!. Mira, yo no soy normal. Y no puedo con una vida normal ni con gente normal más de un rato. Es que no puedo. No entiendo nada. Me ahogo...

Ella - Es cierto. Tú no eres normal. (hace un gesto para que me meta en la cama y no me exalte. Hace otro gesto como de promesa de que me va a rascar la espalda. Cedo.)

Yo - Bueno, pues nunca esa vida normal. (junto mucho mi cabeza a su cabeza y tapo el espacio que queda alrededor con las dos manos. Nos quedamos así un rato.)

Ella - Por el derecho a una vida rara.

Yo- Pues sí, qué pasa. Es justo eso.

Ella - ¡Todos contra la normalidad! ¡Todos contra el fuego! (se pone de pie sobre el colchón)

Yo - ¡Y amigos raros, costumbres raras y amor raro! (grito mientras salto)

Ella - ¡Amor raro!


Y así rompimos la cama. Y de ningún otro modo.

Luego le echamos las culpas al teutón.



Pensamiento 2: 

Dicen que tú y yo seremos gente normal igual que ellos.

Dicen que tú y yo seremos gente normal.

Sólo gente normal.

Lo que digan por ahí puede hacerte daño pueder herirte el corazón
clavarse como un dardo. Y nadie te preguntará por la verdad.



Pensamiento 3. 

Ella está mirando por nuestra ventana. Y me pregunta por la verdad. Por nuestra Verdad, mientras fuma como dedicándoselo al asfalto. Y yo me abstraigo y miro a través de las paredes y me salgo de su vida y de la mía y lo miro todo desde lejos. 

Bueno, no es muy normal, pero es Real.

Todo lo real del mundo.

Mi mundo que es mi realidad.

Me acerco y la miro a los ojos. Nos quedamos así un rato. Nos gusta mirarnos a los ojos y ya está. Es el único modo de entender las cosas sin filtro alguno, sin miedo, sin caer en lo políticamente correcto.

Y entonces entiendo lo que nos está pasando.

El muro de contención no puede ya con tanto.

Nos abrazamos, deseando con todas nuestras fuerzas que el tiempo no avance más. 

Sabiendo lo que nos espera.

Gente normal. Mucha gente normal.

Y eso será lo mejor de todo lo que nos pase. Pero claro, en ese momento no imaginábamos que íbamos a acabar siendo los Who y rompiendo guitarras contra el suelo después de cada actuación.

Nuestro "amor raro" resultó ser un Pete Townshend contra el mundo.


Y yo me abstraigo y miro a través de estas estúpidas paredes. Y me salgo de su vida. Y de la mía. Y lo miro todo desde lejos.  Y será normal. (Y será real)

Sé que a veces tengo la sensación de que no va a cambiar, que sólo puede ir a peor...

Pensamiento 4. 

Algo hay en el centro de tu triste corazón, 
cuando duermes, en silencio, puedo oírlo. 
Es tan fácil entenderlo, suena una canción, 
un refugio en el invierno más vacío. 

Y no, no quiero terminarlo así, 
como hice tantas veces antes. 
Son estas estúpidas paredes 
que no me dejan avanzar. 

Hay un cielo abierto en cada esquina de esta habitación, 
un murmullo hambriento de palabras raras. 
Cuando siento que se pierde, busco alrededor. 
Cuántas noches esperé que regresara...

Y no. No quiero terminarlo así, 
como hice tantas veces antes. 
Son estas estúpidas paredes 
que no me dejan avanzar. 

Y no. No quiero terminarlo así, 
como hice tantas veces antes. 
Son estas estúpidas paredes.
Estas estúpidas paredes.