lunes, 1 de septiembre de 2014

No te echaré, Capitán Cavernícola.

Capitán Cavernícola y Cavernicolito <3


Empieza el mes más mortífero del año. Nueva etapa, nuevos retos, nuevas promesas de... ¡lo juro lo juro, a partir de ahora sí! Promesas que no valen nada y tal, como todos los inicios de etapa.

Quedan algunas reflexiones del verano. Coletazos antes de pasar a otra cosa.

Por ejemplo, que "el loco eres tú".

...

Crees que podemos estar hasta el infinito así, fingiendo que soy imbécil y tú una estrella del porno, fingiendo que tienes todo el derecho a reírte abrazada a tu ignorancia de aquellos que no son como tú, que no siguen tu mierda-de-plan-vital-de-mierda. Te crees muy guay ¡ah!

Pero tú y yo sabemos que, muy en el fondo, temes que un día (a tu ritmo, sin prisas) cuando te mires al espejo, cuando antes de dormir pienses el mínimo obligatorio al que pueden llegar tus neuronas, verás de golpe toda la basura de la que te rodeas, toda la basura que produces, nivel yanki medio.

Y caerás en la cuenta de que toda tu vanidad solo es fruto de la envidia, cochina.

No se puede esperar mucho de los que siguen al pie de la letra el mito de la caverna.

De los que se quedan dentro, ahí, juzgando las sombras de aquello a lo que nunca podrán acceder.

Los cavernícolas.

Así que no te creas que no me entero. Que tienes el derecho. Ojalá pudieras, aunque sea un mínimo, apreciar algún matiz de lo patética que resultas.

Mi técnica es refinada. No te echaré.
De menos está lleno septiembre.
Sigue, sigue juzgando. Sigue buscando.

Vacío, basura y todo eso.

Yo no te echaré. En el fondo disfruto muchísimo viendo tu ignorancia.

Así que te doy gracias por regalarme momentos deliciosos.

Pero déjame decirte que el loco eres tú.



Los Caramelos - "Impares imparables" from Manuel Moreno on Vimeo.


[Actualización]

Es que he visto este texto en Errr-Magazine, escrito por Add, que es magnífico y viene a colación:

Se llama Karmáticas II.

El pedo es que cuando tú vas yo ya fui y regrese tres veces y hasta con fotos para el recuerdo. Crees que me lo creo, crees que no lo sé, crees y crees pero nunca sabes. Y lo que no sabes es que yo lo sé pero pocas veces te dejo saberlo porque así se crea la ilusión de que eres listo y audaz y que yo soy una pobre por la que sientes compasión  y por eso le mientes como le mientes a tu madre por lástima y vanidad. Y yo juego a que soy esa santa y tú me has nombrado mártir pero un mártir sufre porque espera la santificación y yo lo hago por experimento, por ver qué pasa, por amor a la ciencia que es la vida que es el arte de la locura, el arte de hacernos pendejos y creer que creemos.